Martes 13 de octubre e irremediablemente me he quedado en casa agazapada por la temprana lluvia y por la necesidad de perderme entre las inquietantes aguas de la duda y el constante pensamiento de mi misma. La misma canción se repite una y otra vez, sincera y melancólica siempre la auténtica Alanis Morissette; mis pensamientos bailan al son de los primeros acordes de su guitarra y de su voz que sin querer decir nada lo dice todo. Siempre los acordes marcan que un corazón vuele por la habitación o se acomode en un sofá sin rumbo fijo y sin pensamientos más allá de la nada.
Hace unos días un buen amigo mío me dijo, quien no sepa estar en silencio, quien no sepa acomodarse entre sus pensamientos no puede si quiera mostrar inteligencia, no puede pensar poder compartir su vida con alguien. Llevo horas, días y parte de mi vida sola volando por mundos inimaginables con la única compañía de mis pensamientos. Mucha veces nos quedamos en silencio, no porque no tengamos que decir ni porque no pensemos que podemos o no decir algo, sino porque hay momentos en que el mejor silencio es la mejor contribución a una conversación.
Y es que las conversaciones no solo son palabras, sino también miradas y silencio. Un mirada y un silencio alentador dicen más de nosotros mismos que una palabra bien escogida. Así que atendiendo a este pensamiento creo que es más sincero callar que hablar incesantemente de nada.
martes, octubre 13, 2009
sábado, septiembre 19, 2009
Historias propias
No deseo decir nada, ni hablar de nada, ni pensar en nada. Parece que todo vuelve a ser una locura sin mano que orqueste esta vida loca de alguien que ya no sabe que ser ni que sentir ni que pensar. Valencia ha vuelto a tener su color de siempre y yo he vuelto a quedarme estancada. La rutina da nombre de nuevo a mi yo, y no sé que hacer. Otra vez recorreré los mismos pasillos, pero sin las mismas esperanzas ni la misma ilusión que la primera vez. Nunca olvidaré ese lunes a las nueve de la mañana de hace demasiados años como para decirlo, esperando a la entrada de la 201, demasiados sentimientos y demasiadas esperanzas de lo que sería los meses siguientes o los años siguientes. Aunque nada de eso fue verdad, todos mis sueños se rompieron poco a poco y ahora no sé si algún día puedan ser, de nuevo, verdad. Dejé olvidado en un lugar de esa universidad tantas cosas que nunca podré recuperar, perdí amores y me desilusioné de tantas formas que sería una locura nombrar. He llorado tantas veces en la cafetería y los pasillos, por amores, por suspensos, por impotencia, por amigos que se fueron; reí por los que vinieron, por aprobados, por revistas que me aburrían, por jóvenes universitarios que sentían la misma pasión que antaño... por tantas cosas. Y es que no sólo pensamos en ser, ni tampoco somos, sino que vivimos. Tantos de nosotros vivimos allí, hacemos planes, nos desnudamos para otros, nos reímos de nosotros mismos, nos desesperamos y todo es tan perfecto porque lo imaginamos.
Pero... después de tantos años, quiero salir fuera y darme cuenta que todo no es así, sufrir y reír, ser independiente, salir de esta burbuja que comienza a ahogarme y darme cuenta de todo lo que otros me contaron. Creo que es hora de vivir mi propia experiencia, salir al mundo con una dulce sonrisa y vivir, solo vivir. Quiero realizar los pocos sueños que aún siguen vivos y destrozarme por otros que nunca se cumplirán... porque no todo se hace realidad como en los cuentos que tantas veces nos contaron. Nuestros propios cuentos son la pequeña realidad que aún queda por contar: contemos lo que somos, lo que esperamos, lo que nunca vendrá y lo que aún está aquí.
Pero... después de tantos años, quiero salir fuera y darme cuenta que todo no es así, sufrir y reír, ser independiente, salir de esta burbuja que comienza a ahogarme y darme cuenta de todo lo que otros me contaron. Creo que es hora de vivir mi propia experiencia, salir al mundo con una dulce sonrisa y vivir, solo vivir. Quiero realizar los pocos sueños que aún siguen vivos y destrozarme por otros que nunca se cumplirán... porque no todo se hace realidad como en los cuentos que tantas veces nos contaron. Nuestros propios cuentos son la pequeña realidad que aún queda por contar: contemos lo que somos, lo que esperamos, lo que nunca vendrá y lo que aún está aquí.
domingo, septiembre 13, 2009
Amo las noches en que lo prohibido es la realidad
No quiero ser otra más, otro nombre tatuado en la pared de tu memoria. Pero entre drogas y alcohol los sentimientos quedaron fuera y nos tatuamos la lujuria entre mentiras y verdades, fantasías perdidas entre sueños oscuros. No recuerdo tus manos, ni como aparecí desnuda en las escaleras de mi casa. Recuerdo tus besos, tu pasión incontenible, la nada entre todo. Recuerdo tu mirada penetrante, recuerdo tus labios en mi cuello y recuerdo el ser y no ser lo que soñé. Puedo verte en mi a cada momento, tu marca en mi piel. Pero también puedo ver el olvido, la ignorancia, la pasión que nos llevo allí y la realidad que vuelve de nuevo a nosotros.
Despertamos entre desconcierto y arrepentimiento barato sabiendo que jamás olvidaremos el polvo en unas escaleras del carmen, los besos locos entre calles mientras tu me tirabas contra la pared, con fuerza, la pasión incontrolada que nos llevo a ese lugar en ese momento.
Recuerdos de otra noche entre alcohol, drogas y ....
Despertamos entre desconcierto y arrepentimiento barato sabiendo que jamás olvidaremos el polvo en unas escaleras del carmen, los besos locos entre calles mientras tu me tirabas contra la pared, con fuerza, la pasión incontrolada que nos llevo a ese lugar en ese momento.
Recuerdos de otra noche entre alcohol, drogas y ....
viernes, septiembre 11, 2009
noooo
Las ventanas abiertas de par en par, la música cada vez más estridente y más alta... no espero ni quiero nada, no pienso ni debo pensar, pero no puedo evitar preguntarme que me ocurre, como una colegiala esperando una llamada que no llega, no veo su estación tras de mi ni tampoco siento que debo sentir pero quiero sentir. Me pregunto y no siento, me pregunto y me apago como si de un ordenador se tratase. Grito, cada vez mas alto, cada vez mas fuerte pensando que todo aparecerá frente a mi con un leve grito de locura y aturdimiento. No puedo ni correr ni saltar si quiera estirarme. Pero sigo gritando con los brazos en alto como si fuera a atrapar las estrellas con mis manos dentro de mi habitación. Miro a la calle entre los ventanales de mi balcón, esperando que mis ojos traspasaran las paredes y me diesen las respuestas que no encuentro. Y me desespero sin saberlo, y me agobio pensado desde la tranquila angustia de no saber nada. Quizás solo sea un intercambio de nada, de apuestas que no llevan a ningún sitio, de mentalidades muertas que buscan no estar solos, quizás estoy sola en este mundo y quizás solo soy el segundo plato de un primer plato defectuoso, o el plato defectuoso de una carta mal hecha.
Quizás no quiero ni chillar, ni pensar, ni preguntarme memeces que me llevan a sospechar que no soy nada, un halo de luz que se pierde entre el sol a media mañana. Pero ahora el sol se esconde entre pareces ocres y pienso que quizá ahora una pequeña luz resplandeciese con la dulzura y el candor que se espera de esa pequeña sensación.
Solo estoy esperando que lo impredecible se cumpla, pero debería recordar que las excepciones son mentiras que amamos, dejaré de pensar, seguiré chillando y recordándome que la estridente música puede apagar los pensamientos que desbocan mi mente como un volcán sin lava que escupir.
Quizás no quiero ni chillar, ni pensar, ni preguntarme memeces que me llevan a sospechar que no soy nada, un halo de luz que se pierde entre el sol a media mañana. Pero ahora el sol se esconde entre pareces ocres y pienso que quizá ahora una pequeña luz resplandeciese con la dulzura y el candor que se espera de esa pequeña sensación.
Solo estoy esperando que lo impredecible se cumpla, pero debería recordar que las excepciones son mentiras que amamos, dejaré de pensar, seguiré chillando y recordándome que la estridente música puede apagar los pensamientos que desbocan mi mente como un volcán sin lava que escupir.
miércoles, septiembre 09, 2009
Sueños del ayer, .... del ahora
SESION CONTINUA (Ismael Serrano)
Eran días de algodón de azúcar,
pantalón corto y lluvia mojando un verano azul.
Eran mis primeros días de cine,
las primeras cicatrices que el amor tatuó en mi piel.
Cada sábado puntual en el Excélsior
alimentaba mis sueños de dos rombos la taquilla.
Una muchacha que vendía las entradas,
que partía en dos mi alma al sonreír tras el cristal.
Y cuando en la pantalla rugía al rescate el Halcón Milenario,
yo era Han Solo y ella Leia dándome mi cambio
y dos entradas para el cielo y a mi lado Indiana Jones,
perdido, buscando el tesoro que escondíamos tú y yo.
Sesión continua a tu lado, yo soy tu octavo pasajero,
paseando en la Nostromo, buscándote para anidar en tu pecho.
Mi corazón daba piruetas como un poseído Bruce Lee
cuando se encendía la luz y te encontraba allí.
El tiempo pasó. Cerró el Excélsior
y en su lugar han abierto un súper del que ya te hablé.
No lo encontrarás en la cartelera,
no iluminan la Albufera sus carteles de neón.
Todavía cuando voy al cine
busco su mirada triste alumbrando la taquilla.
Pero el cristal sólo me devuelve
el reflejo de este niño que se empeña en no crecer.
Y cuando en casa ruge en la tele el Halcón Milenario
sigo siendo Han Solo y ella Leia entre mis brazos.
¿Quién sería el que te raptara?
¿Quién me robó las entradas centraditas y en mis sueños
para ver tu cuerpo arder?
Sesión continua lejos de ti. Sigo siendo tu octavo pasajero
paseando en la Nostromo. Buscándote para anidar en tu pecho.
Cuando se enciende la luz, como el viejo Woody Allen,
quedo solo y descompuesto pues te busco como antes.
Y cuando en la pantalla ruge al rescate el Halcón Milenario
sigo siendo Han Solo y ella Leia entre mis brazos.
Me acompañan en la huida
la pobre bruja Avería,
Naranjito, E.T. y Fantomas,
mi negativa a crecer.
Sesión continua lejos de ti. Yo soy tu perro callejero
de patrulla por el barrio, buscándote para anidar en tu pelo.
Me ha atrapado el lado oscuro.
Hoy regreso a tu futuro
para buscarte en mis sueños,
para ver tu cuerpo arder.
Eran días de algodón de azúcar,
pantalón corto y lluvia mojando un verano azul.
Eran mis primeros días de cine,
las primeras cicatrices que el amor tatuó en mi piel.
Cada sábado puntual en el Excélsior
alimentaba mis sueños de dos rombos la taquilla.
Una muchacha que vendía las entradas,
que partía en dos mi alma al sonreír tras el cristal.
Y cuando en la pantalla rugía al rescate el Halcón Milenario,
yo era Han Solo y ella Leia dándome mi cambio
y dos entradas para el cielo y a mi lado Indiana Jones,
perdido, buscando el tesoro que escondíamos tú y yo.
Sesión continua a tu lado, yo soy tu octavo pasajero,
paseando en la Nostromo, buscándote para anidar en tu pecho.
Mi corazón daba piruetas como un poseído Bruce Lee
cuando se encendía la luz y te encontraba allí.
El tiempo pasó. Cerró el Excélsior
y en su lugar han abierto un súper del que ya te hablé.
No lo encontrarás en la cartelera,
no iluminan la Albufera sus carteles de neón.
Todavía cuando voy al cine
busco su mirada triste alumbrando la taquilla.
Pero el cristal sólo me devuelve
el reflejo de este niño que se empeña en no crecer.
Y cuando en casa ruge en la tele el Halcón Milenario
sigo siendo Han Solo y ella Leia entre mis brazos.
¿Quién sería el que te raptara?
¿Quién me robó las entradas centraditas y en mis sueños
para ver tu cuerpo arder?
Sesión continua lejos de ti. Sigo siendo tu octavo pasajero
paseando en la Nostromo. Buscándote para anidar en tu pecho.
Cuando se enciende la luz, como el viejo Woody Allen,
quedo solo y descompuesto pues te busco como antes.
Y cuando en la pantalla ruge al rescate el Halcón Milenario
sigo siendo Han Solo y ella Leia entre mis brazos.
Me acompañan en la huida
la pobre bruja Avería,
Naranjito, E.T. y Fantomas,
mi negativa a crecer.
Sesión continua lejos de ti. Yo soy tu perro callejero
de patrulla por el barrio, buscándote para anidar en tu pelo.
Me ha atrapado el lado oscuro.
Hoy regreso a tu futuro
para buscarte en mis sueños,
para ver tu cuerpo arder.
jueves, agosto 27, 2009
¿Solitaria o colectiva?
La vida en una biblioteca pasa en silencio, los susurros y las teclas muestran el paso del tiempo lento y tardío. Y lees, y estudias, y miras a los lados esperando que alguien se mueva, tosa o simplemente te mire. Cansada de escribir como si fuese una copia de mil palabras las mismas mil palabras que recuerdo de hace una hora, paseo por el pasillo. Ultimo piso, el sol entrando por la ventana y miles de publicaciones de revistas extrañas escritas seguramente por personas aún más extrañas y aún más interesantes que las que estoy leyendo yo. Me separo de mis compañeras de estudio que se encierran en una habitación con paredes negras, sin ventanas, sin contacto con el mundo exterior, para poder hablar de lo que harán, o no harán o pensarán hacer. Y es que la vida del estudiante no es ni tan bonita, ni tan esperanzadora, ni tan complaciente, pero sabes que no quieres dejarla nunca. Vas acumulando títulos en un curriculum sin fin con la esperanza de que esos títulos sean lo único que necesites para vivir. Aunque ya sabemos todos que eso no es así, todo no es tan bonito como lo deseamos, lo soñamos o simplemente lo esperamos.
Esta noche he estado soñando con que era profesora de pragmàtica, no es una casualidad, llevo una semana estudiando esa disciplina. Y porque no decirlo, no me importaría. A veces soñar es bonito. Y como todos los sueños también se acaban, al igual que mi descanso de comer, vuelvo a mi frustrada y solitaria vida de estudiante.
Esta noche he estado soñando con que era profesora de pragmàtica, no es una casualidad, llevo una semana estudiando esa disciplina. Y porque no decirlo, no me importaría. A veces soñar es bonito. Y como todos los sueños también se acaban, al igual que mi descanso de comer, vuelvo a mi frustrada y solitaria vida de estudiante.
domingo, agosto 23, 2009
I feel alone without you
Cuando las calles evocan susurros y sueños ya diluidos mi espíritu corre por momentos y añoranzas del pasado. Y ya no sé si existo o no existo, supongo que ya he escrito acerca de mis sentimientos respecto al pasado. Mi esencia se encuentra en el pasado, pero el pasado está en mi presente. Siento que no vivo, que simplemente dejo correr las horas como una segundo en la realidad. Y me pierdo entre las palabras que brotan desde lejos como llevadas por el viento. A mi alrededor todo es expectación y alegría pero para mi todo es una mirada perdida. Las rimas de Shakespeare, Marlowe y Wilde describen el paraíso donde viví por primera vez. Siento como todo se desvanece cuando una imagen o una persona me recuerda lo que he perdido. Y cuando a lo lejos escucho un avión recuerdo los momentos que tirada sobre la hierba de Victoria´s park escuchaba el mismo susurro esperando no tener que subirme jamás. ¿Cómo vivir sabiendo que mi libertad se encuentra tan lejos de mi reflejo? Y como una sombra paseo por lo que fui años antes de sentir la pureza de los sentimientos más bellos. La grandeza de disfrutar de todo, la libertad para poder ser realmente yo, la estupidez de poder equivocarme y la pureza para saber cuando disculparme. Poder disfrutar del nirvana entre las baldas de la gran biblioteca, pasillos y pasillos con libros que jamás podré soñar tener. Besarme con desconocidos en los rincones más bellos, disfrutar de las noches olvidando el límite con el día, las risas y las tonterías no tenían fin, las locuras eran un final para cada uno de nosotros. Y todo estaba permitido en una hora de felicidad.
Y ahora, las calles se postran en mi memoria pero ya no puedo recordar los nombres de los lugares que me devolvieron las palabras mientras lloro tu ausencia como si de un amor verdadero se tratara.
I love you, I´ll always be with you. You always be in my heart and in my mind. And I, walking by your corners when I´m dreaming and I´ll be completely happy.
You, only you. No more. You.
viernes, agosto 07, 2009
Lo 'desconocido'
Hay otra ciudad, otra ella oculta entre la viveza y el turismo. Tienes que escarbar entre la mierda para poder descubrir que se esconde en la superficie mas infastuosa que podamos, quizá imaginar. Hace unas semanas defendí el hecho de que Valencia estuviera muerta como un niño que duerme su siesta pero quizá yo no supe descubrir que había más allá o quizá no conocía a quien me iba a transportar a un mundo tan parecido del que retornaba. Ese alguien llego y con él las esperanzas y las ilusiones de que quizá, su muerte solo fuese pasajera. Es curioso como alguien te lleva a otro yo y por casualidad te ves retornando a un punto que veías tan lejano como las olas que abandonan la vida. Pero puede que ese sea el verdadero sentido de la vida, puede que ese sea el motivo de nuestras decisiones. Si me preguntais, no se porque llegue a una vieja amiga en Londres y si me preguntais no sé lo que me llevo a volver a quedar una vez llegue a Valencia, quizá fue ese sentimiento de confusión y perdida, me veía tan lejana de mi antiguo yo que quería devolver algo de vivencias a mi nuevo yo. Pero esa vieja amiga me traslado a un mundo del todo maravilloso, y por casualidad coincidimos con un nuevo amigo que nos ha devuelto la magia de la vida y la magia de esta siesta perecedera. Y como si nada.... todo puzzle llega a su fin y la tristeza correo las verjas de la espera. Un fiesta sin fin me transporto al rock de los 60' y la musica disco de los 80' con una estética del todo particular, fue como viajar por los pubs de Brick Lane un viernes por la noche y esperar al domingo por la mañana, olvidando los 70' como un sueño pasajero. Ayer, volvimos a quedar con ese nuevo amigo, y sin saber como nos tumbamos en camas blancas como la nieve, en una jungla de protipos estéticos, gente cool de la sociedad o no sociedad joven española y sobretodo valenciana, en un mundo de freaks. Un mundo desconocido e inquietantemente inspirador. Nuestro amigo se fue en un Harley Davidson y nosotras recorrimos las silencionas y oscuras calles de un jueves de verano.
Y me pregunto... ¿cuál será nuestra próxima aventura?
Y me pregunto... ¿cuál será nuestra próxima aventura?
sábado, julio 25, 2009
sin palabras

'' Sail away sweet sister, sail across the sea, maybe you find somebody to love you half as much as me. My heart is always with you, no matter what you do, sail away sweet sister, always be in love with you. '' (Queen)
En ese tiovivo he estado esperandote. Pero el tiovivo nunca para. Gira y gira sin parar.
Photo: Robert Doisneau.

Jo no estimo la por, ni la vull per demà, no la wull per avui, ni tampoc com a record; que m'agrada els somrís d'un infant vora el mar i els seus ulls com un ram d'il.lusions esclatant. (Lluís Llach).
Photo: Lee Miller
Dejame mirar......
(...) of running around and pulling on your threads and breaking yourself up, If it's a broken part - replace it. Anq hold your own, know your name and go your own way and everything will be fine. (Jason Mraz).
Photo: Man Ray
A veces, todo cambia.

'' El tiempo disfruta haciéndonos la vida imposible, puede hasta con quien parece más fuerte, va más despacio y sobrevuela nuestras cabezas, hasta que se congela dejándonos atrapados en un instante incapaces de movernos en una dirección o en otra.'' (Grey's Anatomy)
Photo: Paul Horts.
Soledad.
domingo, julio 19, 2009
Odio las ciudades que se paran....
Odio las ciudades que se paran, que deciden parar sus vidas ante la atenta mirada de la pasajera luz del domingo. Y pienso que habrá de cierto y verdadero en ese parón, en ese momento en que todos salen a las plazas y las calles a disfrutar del día como si no quedasen más horas por gastar ni más sonrisas que destruir. Y pienso, ¿necesitamos pararnos? Me agobia la idea de pararme, de girarme y no ser mas que un silencio entre sonrisas o una sonrisa silenciosa que no esta ni existe ni siquiera vive.
Odio las ciudades que se paran porque me obligan a pararme, y me obligan a sentir o pensar que tengo que frenar mis ansias por vivir, por descubrir y tenderme al sol mientras escucho voces lejanas que gritan insensateces como si fueran declaraciones de amor. Detesto escuchar mentiras susurradas entre miradas insinuantes. Me he cansado de suplicar cariño cada sábado noche entre cervezas y mentiras. Pastora ha muerto.
Odio las ciudades que no me dejan respirar, que me ahogan a cada paso, que aprisionan mis emociones y se apoderan de mis miradas, de mis sonrisas y mis palabras. Me siento vacía de mi misma. No puedo recuperar mi soledad.
Y no ser más que un silencio entre sonrisas o una sonrisa silenciosa. Pastora ha muerto. No puedo recuperar mi soledad.
Odio las ciudades que se paran y los hombres que obligan a que te pares con ellos. En esta ciudad no tengo fuerza para luchar o vivir o sentir. Mi libertad se ha cegado tras la mirada del abismo sin fondo. No hay cariño ni en un beso de dos borrachos desconocidos. Pastora ha muerto.
Odio las ciudades que se paran porque me obligan a pararme, y me obligan a sentir o pensar que tengo que frenar mis ansias por vivir, por descubrir y tenderme al sol mientras escucho voces lejanas que gritan insensateces como si fueran declaraciones de amor. Detesto escuchar mentiras susurradas entre miradas insinuantes. Me he cansado de suplicar cariño cada sábado noche entre cervezas y mentiras. Pastora ha muerto.
Odio las ciudades que no me dejan respirar, que me ahogan a cada paso, que aprisionan mis emociones y se apoderan de mis miradas, de mis sonrisas y mis palabras. Me siento vacía de mi misma. No puedo recuperar mi soledad.
Y no ser más que un silencio entre sonrisas o una sonrisa silenciosa. Pastora ha muerto. No puedo recuperar mi soledad.
Odio las ciudades que se paran y los hombres que obligan a que te pares con ellos. En esta ciudad no tengo fuerza para luchar o vivir o sentir. Mi libertad se ha cegado tras la mirada del abismo sin fondo. No hay cariño ni en un beso de dos borrachos desconocidos. Pastora ha muerto.
viernes, julio 10, 2009
Confidentes
He vuelto a mi juventud, cuando oía música a escondidas en mi cuarto cada noche y me protegía tras los versos de Kavafis o Neruda, cuando encontraba el sentimiento en las rimas de Cernuda o disfrutaba con las pausas perdidas de Lorca. He vuelto a ese momento entre desaciertos y equivocaciones que siempre nos guiarán a tiempos pasados y horas olvidadas del recuerdo y la imaginación. Cuando Walt Whitman me susurraba esperanzas para un mundo destruído. Cuando entre el viento y la lluvía podía entender la poesía de Manuel Llano como propia. Cuando decidía pasear por la Roma de Ovidio. Pero pocas horas después soñaba con la elegante y discreta sensación que me producía Emily Dickinson.
Sueños de otro momento, alegrías de otras horas, pensamientos al aire que no dicen nada, susurros apagados que gritan la verdad de la vida. Con ellos volé más alto y más lejos que con mi pobre imaginación. Con ellos alcance la inmortalidad en cada pausa, con ellos derramé lágrimas al terminar un poema, ellos despertaron en mí la gracia de las palabras, el sentimiento del escritor que vive entre el goteo de palabras, entre la belleza del cielo como un largo manto de todo y de nada. Ellos y sólo ellos, son los causantes de este incomprensible mal; ellos y sólo ellos, son los responsables de este confuso texto; ellos y sólo ellos, pueden trasportarte a rincones mágicos, a escenas perfectas, a vidas pasadas ...., lejanas. Ellos y sólo ellos, te abren un nuevo mundo para que vagues como fantasma entre las palabras. Ellas, esas confidentes de la mente del escritor;
ellas, perfectas;
ellas,
siempre las amaré.
Sueños de otro momento, alegrías de otras horas, pensamientos al aire que no dicen nada, susurros apagados que gritan la verdad de la vida. Con ellos volé más alto y más lejos que con mi pobre imaginación. Con ellos alcance la inmortalidad en cada pausa, con ellos derramé lágrimas al terminar un poema, ellos despertaron en mí la gracia de las palabras, el sentimiento del escritor que vive entre el goteo de palabras, entre la belleza del cielo como un largo manto de todo y de nada. Ellos y sólo ellos, son los causantes de este incomprensible mal; ellos y sólo ellos, son los responsables de este confuso texto; ellos y sólo ellos, pueden trasportarte a rincones mágicos, a escenas perfectas, a vidas pasadas ...., lejanas. Ellos y sólo ellos, te abren un nuevo mundo para que vagues como fantasma entre las palabras. Ellas, esas confidentes de la mente del escritor;
ellas, perfectas;
ellas,
siempre las amaré.
sábado, julio 04, 2009
¿Dónde están?
Siempre la mujer, los íntimos problemas de la mujer en la post guerra, o incluso antes de esa guerra. Siempre ella, el yo tradicional, la mujer madre de sus hijos, la mujer que no quiere mirar más allá de encontrar el amor de un buen hombre y formar la familia para la que fue educada; o la mujer libre, la que pudo huir del conservadurismo y se enfrentó a los deseos para ser ella misma. Los dos tipos de mujeres, esos que actualmente no se ven tan lejanos en el siglo XXI. Creo que siguen existiendo esos dos tipos de mujeres, conozco mujeres que sueñan cada noche en casarse, formar una familia y vivir por y para su marido. Pensaba que esos sentimientos murieron con el cambio de mentalidad pero la verdad es que las mujeres de mi generación, muchas de ellas, solo querrían volver a tiempos anteriores.
¿Dónde está la mujer libre? ¿la mujer independiente? Dueña de su ser, de su destino, de sus sueños y añoranzas, que no se para ante nada, que no ve miedo ni peligro ante ningún pozo sin fondo. Me lamento de tener amigas así y en las tertulias de cada día al fin de cada clase pienso... ¿quién las ha educado para ser así? ¿las mismas mujeres que se rebelaron ante las injusticias del franquismo? ¿esas mujeres han criado mentalidades como las de sus abuelas?
Quiero creer que sólo es un espejismo de mentiras y obviedades, porque espero que en el fondo de su corazón se den cuenta que lo que ellas quieren ser es una mujer moderna dueñas de si misma y no unas princesas del cuento de hadas del machismo.
¿Dónde está la mujer libre? ¿la mujer independiente? Dueña de su ser, de su destino, de sus sueños y añoranzas, que no se para ante nada, que no ve miedo ni peligro ante ningún pozo sin fondo. Me lamento de tener amigas así y en las tertulias de cada día al fin de cada clase pienso... ¿quién las ha educado para ser así? ¿las mismas mujeres que se rebelaron ante las injusticias del franquismo? ¿esas mujeres han criado mentalidades como las de sus abuelas?
Quiero creer que sólo es un espejismo de mentiras y obviedades, porque espero que en el fondo de su corazón se den cuenta que lo que ellas quieren ser es una mujer moderna dueñas de si misma y no unas princesas del cuento de hadas del machismo.
sábado, junio 20, 2009
Esta vez las palabras son todas tuyas
Llevaba un tiempo buscando algo que leer, algo que me interesase de verdad, ya fuera por el escritor, por el libro o por el tema, ahora que mi vida esta loca, de una ciudad a otra. Pero al fin lo he encontrado, aun estoy leyendo, aun estoy interiorizando las palabras y reflexionando como si fuesen más que palabras. Pero mientras tanto os dejaré (para quien quiera leerlo) un fragmento:
Aquí la noche tiene el nombre de Valeria, Josep Carles Laínez.
''No hago nada. Me limito a escribir mientras espero. Y esperar sólo es esperar. Percibo cada letra que ofrendo al papel. Observo los trazos y reflexiono sobre esta lengua en la que vivo y amo, sobre estas palabras que sólo aquí encuentran acomodo. Incluso cuando hago pausas y cierro los signos en tropel... ¿Pero qué idioma hay en las pausas? ¿Y cuál si erramos la grafía?''
Aquí la noche tiene el nombre de Valeria, Josep Carles Laínez.
miércoles, junio 17, 2009
....
Reorganizo mi vida con retales de aquí y de allí, no me siento a gusto en esta habitación, paseo entre el pasado pero, me pierdo en lo que antes me hizo ser feliz, ahora ya no existo como antes lo hacía. Ahora ya no me ilusiono ni me desvivo con la misma facilidad. Ya no me encuentro a mí mismo ni siquiera lo intento... ¿Dónde estoy? ¿Dónde me perdí? Estoy tan cansada de buscarme y encontrarme, de perderme y salvarme, ya no puedo salvarme más, ya no puedo encontrarme con la misma facilidad que antes, ya no existo.
Una vez lo hice, me perdí y me encontré, pasee entre la oscuridad de mi ser, anduve como una niña solitaria entre sentimientos, emociones y recuerdos olvidados, y me halle. Ahora, necesito volver a encontrar la felicidad; la melancolía me invade y no sé donde estoy. Pero no quiero pasear sola de nuevo, entre esperanzas y desesperanzas en una ciudad que no reconozco, con unos amigos que olvide y con una familia que no sabe quien soy. Intento regresar al pasado, antes de todo pero es tan duro y difícil que solo quiero llorar. Parte de mis retales están de nuevo aquí pero... no son ni serán de nuevo lo que fueron antes.
No sé, ni puedo ser yo aquí, me ahogo, me pierdo, me desilusiono, no hay nada.
martes, junio 16, 2009
Siempre
Cuando cierro los ojos siempre imagino esa calle, coches vagando sin mas entre la mirada absorta de los viandantes. Tres o cuatro comercios perdidos y la luz tenue y fría de la noche... pero allí estamos, mirando, observando. Me veo en las nubes, siempre perteneceré a ese momento, a ese instante. Hace tiempo que frene, y me enamore de las calles, de las personas, de los rincones, de miradas, de costumbres, de sentimientos y de sensaciones.
Ahora lloro entre estas viejas calles, pensando y sintiendo que no quiero ni pensar ni sentir, no quiero ser lo que no soy y no quiero vivir una nueva mentira. Quiero mirarte, y amarte como lo hago, una vez más... un minuto mas, cada segundo de cada minuto, por ultima vez... amarte cada vez mas.
Siempre serás parte de mi corazón, de mis sentimientos, de mis recuerdos y mis anhelos, sueño con volver a tus calles, añoro tu sabor entre el sudor de la noche, vivo tras de ti, tras gemidos de nada en un lugar ninguno. Me pierdo y revivo solo contigo, no sé ser, ni respirar si no es contigo. Devuelve me a ti, dejame vivir entre tus susurros, pasear por Notthing Hill un sábado para envolverme de tu aroma, no me prives de una mañana de domingo en Brick Lane sintiendo lo que pude ser y no fui. Llevame a ti, al aroma inconfundible de tus calles, al espíritu insaciable de tus parques, a tus noches interminables, a tus amaneceres cálidos y fríos... yo soy tu, siempre....siempre.
' Londres, hermosa, fuerte, serena (...) un mundo nuevo y diferente se extendía ante mis ojos asombrados '
martes, mayo 26, 2009
¿Los escritores necesitan un psicólogo?
´Escribir es una excelente terapia, pero la terapia se supone que es necesario cuando se está en una crisis. Yo diría que es un tratamiento derivado de una crisis, crisis que en el escritor suelen ser permanentes.´ Josefina Aldecoa.
Sigo enamorada de sus libros, de cada una de sus palabras, de sus emociones, de sus personajes, de lo que escribe, de como lo escribe, de lo que olvida, de como lo olvida. Y por casualidad, encontré una corta entrevista cuando promocionaba En la distancia. ¿Escribir es una terapia? Personalmente solo soy capaz de escribir cuando siento algo, emociones que me susurran estructuras y palabras que ya no comprendo cuando estoy falta de esos sentimientos. Ayer pasee por las calles de Brick Lane con una vieja amiga que vino a recordar momentos perdidos en los años de adolescencia desmesurada, paseando nos encontramos con la luz que recuerda otra ciudad, con la gente diversa y genuina que nos recuerda quienes somos nosotros mismo, con el sentimiento de noches en vela y cigarrillos por acabar. Paseando, nos encontramos a nosotras mismas dentro de un mar de diversidad. En ese mismo momento, en esos pequeños segundos, un lápiz y un papel me habrían devuelto parte de mi cordura y mi ingenio. ¿Es una terapia? Hay quien escribe solo cuando se siente rota, parte de los mejores poemas hablan de la soledad, la perdida del ser amado, de la muerte, el dolor, la desesperación. Muchas novelas se cimientan en los fracasos humanos, en las fracasadas normas sociales, en personajes que no sienten o siente mas de lo que deberían. La escritura por tanto, es parte de una terapia que muchas veces duele en el fondo, yo misma recuerdo que hay veces que no puedo llorar mientras las palabras fluyen sin sentido. Sé que muchos otros han llorado también en esos momentos.
Es cierto por tanto, ¿qué los escritores viven una crisis perpetua? Sus obras derivan de sus emociones, y si sus emociones son tristes, sus obras también lo serán, por tanto... ¿cuándo termina el trauma? No sé si es cierto, pero hay traumas que nunca se olvidan, que quedan estancados entre las paredes de nuestro corazón rasgando cada vez con mas fuerza los sentimientos que nos mantenían cuerdos en la desaforada vida del siglo XXI.
lunes, mayo 04, 2009
El fin
Hace ya ocho meses escribí mi deseo de volar hacía una vida nueva, ese deseo no ha muerto y acierto a pensar que nunca morirá, pero si que desfallece para volver a la realidad más absoluta de abandonar Londres dentro de un mes exacto. Duele pensar que, he sido todo lo feliz que he podido, que he cultivado amistades para siempre y he conocido obras y escritores nunca nombrados en Valencia. Londres me ha dado la independencia que añoraba, la libertad de la que carecía y la intelectualidad que había olvidado, los juramentos de amigos a la luz de la luna, la lista de cosas que nos quedan por hacer antes de perdernos en nuestras vidas: Dublín, Bath, Edimburgo,... Dover, sueños que sabemos que puede que no resolveremos. Pero,... ¿qué mas da? Nadie nos quitará las horas que perdimos juntos, las ganas que tuvimos de no olvidarnos nunca, las fotos que gastamos los unos en los otros, las conversaciones a media noche, los secretos que nos contamos, las inseguridades y los complejos, todas esas cosas que nos hacen querer. Este año sin ellos, nunca habría sido nada. Gracias
miércoles, abril 01, 2009
´mi abuelo´
´Te presento a mi nieta´- eso decía mientras la abrazaba o pasaba su mano sobres sus hombros para aumentar el cariño que sentía hacía esa niña, no era cierto. Aunque la estampa pareciese justamente eso, no eran en realidad abuelo y nieta, pero ambos se creían las mentiras y nadie quiso preguntar más allá.
La niña solo veía marcos y cuadros perfectamente montados, seguía a sus padres, que hablaban con Joan (el compañero sentimental de su abuelo), ambos compartían vida y trabajo. Joan era dulce, y no se le daban nada mal las niñas de 8 años. Joan era guapo y joven, al menos según la percepción de la niña, que decía que era como un príncipe azul. Su abuelo miraba la sonrisa de su nieta como si realmente la quisiese mas allá de lo establecido y ella miraba a su abuelo buscando en él el abuelo que jamás conoció. Sus padres hablaban sin miedo, ella estaba acostumbrada a oír todo tipo de comentarios y conversaciones ´de mayores´ muchas veces no entendía lo que decían y otras veces prefería pensar o dibujar con un folio viejo, otras salía a la calle y jugaba sola entre las baldosas como si fuese un puzzle.
Había tantas cosas que no recordaba, ahora ya he crecido y había olvidado mucho de esos momentos en blanco de mi niñez. Ellos se separaron, el amor no fue para siempre, y mi abuelo ya no recuerda que era su nieta, ya no recuerda ni mi nombre, ni las anécdotas que tanto le he oído contar, ni las veces que le he encontrado camino de casa, ni los abrazos que me reconfortaban, ni todas las horas muertas que pasamos, mis padres, Joan, él y yo (muchas veces estaban también otros amigos). Yo en cambio, lo recuerdo como si sucediese ahora mismo. Lo guardó en una cajita en mi memoria y jamás olvidaré a ´mi abuelo´.
martes, marzo 24, 2009
Josefina R. Aldecoa
Hace unos meses descubrí como por casualidad en unas de mis clases en Londres a una escritora que hablaba sobre tiempos pasados, mujer de un fantástico maestro en el tema, ella había tomado su apellido de él y le completo con su nombre. Ella es Josefina R. Aldecoa.
Como por arte de magia sus obras se fueron tendiendo sobre mi, empece leyendo Historia de una maestra, ahora acabo de acabar Mujeres de negro, la continuación de esta y al otro lado de la mesa me espera La fuerza del destino. Con su prosa suave, fácil, llena de psicología y sentimientos me ha envuelto en una historia que nunca me ha sobresaltado ni me ha llamado la atención. La Guerra Civil española, nunca me he fijado en ella, nunca me ha gritado para leer voluntariamente datos e historias a cerca de este momento histórico tan nuestro y tan ajeno a la vez. Pero Aldecoa ha conseguido acercarme más a él, a través de Gabriela en el primero de estos tres libros y ahora con Juana, la hija ya universitaria de esta. Las cosas son tan diferentes y yo me siento como Juana en este país que me acoge, llena de momentos nuevos y con historias diferentes. En este país tengo amigas que huyeron de sus países para refugiarse de guerras que les roban la vida, numerosas conversaciones acerca de política y sentimientos encontrados. ¿Por qué a veces la vida es tan igual aunque las circunstancias y los años cambien? Ayer estuve hablando con un amigo sobre la humanidad, sobre la poca fe que últimamente se tiene en la civilización y la humanidad. El decía que estamos predispuestos a caer en decepciones y engaños una y otra vez. Los libros nos dicen que es cierto, que los problemas son siempre iguales... aunque los tiempos cambien.
(Gracias a los libros de Josefina R. Aldecoa, he encontrado una amiga entre sus palabras)
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